Muchos de los castillos construidos en época medieval, fueron posteriormente utilizados como palacios para el disfrute de la poderosa nobleza de la época y pasaban a ser grandes símbolos de poder para los viejos y nuevos señores de las tierras.
Otros muchos palacios surgieron fruto del poder económico de esta influyente nobleza, aunque fuera del origen anteriormente expuesto de castillo fortaleza, y en otros muchos casos fue el poder eclesiástico el impulsor de grandes y vistosos palacios, que en muchos casos llegan hasta nuestros días. Tomemos como referencia los grandes palacios de las ciudades para hacer un pequeño recorrido que nos llevará a conocer la Casa de los Picos (Segovia), la Casa del Cordón (Burgos), la afamada Casa de las Conchas (Salamanca), el Palacio de los Guzmanes (León), el Palacio de los Pimentel (Valladolid), el Palacio de los Momos (Zamora), el Palacio Retortillo (Palencia), el Palacio de los Condes de Gomara (Soria) o la variedad de palacios abulenses como el de Valderrábanos.