El arte mudéjar supone una nueva forma de expresión artística, en la que confluye lo árabe y lo cristiano en un período histórico de convulsa como es la Reconquista. El ladrillo, junto con la madera y el azulejo se convierten en elementos constructivos característicos de este estilo artístico que surge en la Castilla más mesetaria y cerealista.
Al sur del río Duero encontramos diferentes localidades caracterizas por este estilo como las segovianas de Cuellar, que además de sus templos posee un Centro de Interpretación del Arte Mudéjar y Coca con su afamado castillo. En Valladolid destaca la localidad de Olmedo con diversos templos y el Parque Temático del Mudéjar, donde veremos en miniatura muchos de los templos destacados de la zona, como los de Mojados, Muriel de Zapardiel o Fresno el Viejo. Arévalo y Madrigal de las Altas Torres en la provincia de Ávila conservan importantes ejemplos de esta arquitectura.
Otros focos en los que destaca el arte mudéjar son la localidad leonesa de Sahagún y su entorno, y en la provincia de Zamora los templos de la localidad de Toro, donde se conjuga a la perfección el espíritu cristiano con las formas decorativas mudéjares.