Las ciudades de Ávila, Medina del Campo (Valladolid) y Palencia poseen en su Semana Santa la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional y lo hacen desde el punto de vista de la celebración castellana y leonesa, con sus matices y peculiaridades.
Ávila sale a la calle, arropada por su muralla medieval y con procesiones como la del Cristo de la Buena Muerte que recorre la ciudad en torno a este centenario monumento.
Medina del Campo cuenta con las procesiones de disciplina más antiguas de España, instituidas por el dominico Vicente Ferrer en 1411, celebrando este año 2011 su 600 aniversario. Entre sus desfiles procesionales destaca la procesión del Silencio el Viernes Santo.
Palencia mantiene activas varias de las cofradías penitenciales más antiguas de la vieja Castilla y que remontan la Semana Santa palentina 500 años atrás. No debemos dejar de contemplar el Descendimiento junto a la Catedral, momento inicial para la Procesión de los Pasos y del Santo Entierro.